María Mora Cirer: Recuerdos de una Campeona de España en la Tenderina

El 21 de julio de 1985, el Club Ciclista la Tenderina vivía una jornada histórica en las carreteras asturianas. Por primera vez, Oviedo asistía a la disputa de un campeonato de España absoluto de ciclismo en ruta femenino.

Noticia del diario El Comercio del 23/07/1985

En aquel día en el que nuestro club volvía a demostrar su implicación con el deporte del pedal, la mallorquina María Mora Cirer levantaba los brazos bajo el arco de meta en la Tenderina, proclamándose campeona nacional por primera vez.

Como anticipo del próximo Trofeo Laguna de juveniles que nuestra entidad organizará el próximo 30 de marzo, y que servirá para dilucidar el próximo campeón de Asturias de ruta, hemos querido rememorar un día tan especial con la ciclista balear.

Treinta y cuatro años después, María hace memoria sobre cómo fue la carrera en la que consiguió el triunfo: “El recorrido no lo recuerdo muy bien, me acuerdo de que no era un circuito, sino una etapa en línea. Fue duro, aunque no me suena ninguna subida larga o especialmente dura, más bien repechos. Lo que sí tengo muy presente es el final, íbamos en grupo, en pelotón, porque se disputó al sprint. La gente estaba muy nerviosa y había muchos arreones en el grupo. Yo veía la línea de meta y pensaba “aún queda mucho”. Cuando recuerdas las cosas siempre es distinto, pero yo tengo la imagen de una recta de meta muy larga. Yo tenía claro dónde estaba la pancarta e intentaba salir a todas las que intentaban lanzar el sprint hasta que llegó un momento que veía que era mi distancia y ataqué, pensando “o llego o no llego, pero lo tengo que intentar”. Yo sabía que podía rodar a máxima velocidad durante bastante tiempo, tenía seguridad de que podía hacer un sprint largo. También sabía que las que iban a mi rueda tendrían que sufrir para poder seguir mi ritmo, así que hice un poco de abanico y al final pude ganar la carrera.”

Su primer recuerdo como flamante campeona de España la remite a la ceremonia de entrega de premios, donde un detalle muy típico en nuestra región le llamó profundamente la atención: “En el pódium me pusieron un gorro [la montera picona], que aún conservo. Hace poco hice mudanza y monté un pequeño gimnasio en mi nueva casa, con todos los trofeos y recuerdos de mi carrera, y encontré la montera y me hizo mucha ilusión recordarlo todo de nuevo.”

María Mora, en el pódium como Campeona de España en Oviedo

María se emociona especialmente hablándonos de su padre, quien le acompañó a Oviedo como hacía siempre en las carreras de la Península. Antoni Mora, quien fue un histórico motorista en las competiciones tras moto en el velódromo: “Fue muy emocionante porque era la primera vez que me proclamaba campeona de España y además fui la primera mallorquina en lograrlo. Además, mi padre, que era mi entrenador me acompañó a aquella carrera, y tengo grabado en la mente que fue la primera vez que le vi llorar. El nombre de la Tenderina es algo que nunca se olvida.”

En la década de los 80 el ciclismo femenino estaba lejos de ser un deporte con presencia en Asturias, dando lugar a algunas anécdotas como la que nos cuenta María: “Había bastantes chicas que competían en aquel entonces, pero era extraño ver mujeres en bicicleta. Recuerdo que no participó ninguna corredora asturiana en aquel campeonato, y cuando nosotras salíamos a entrenar por allí antes de la prueba había gente que se sorprendía y decía “¡Mira, pero si son chicas!”. Sin embargo, María recuerda que ellas siempre tuvieron apoyo de la Federación Balear, y que pudieron competir asiduamente en la Península ya que les costeaban los viajes a todas las corredoras de la selección.

Terminada la prueba y la ceremonia de premios, era el momento de otra nueva experiencia, el control antidopaje, un momento que ahora María rememora con una sonrisa: “me acuerdo de que pasé la prueba de dopaje. Me dieron mucha agua porque no había manera de que orinara. Recuerdo que me hicieron beber hasta cerveza, porque no había manera, y mira que yo no bebía cerveza nunca. Me dijeron que me duchara, me abrían los grifos para que me dieran ganas… Al final, cuando ya conseguí finalizar el control antidopaje, ya no quedaba nadie en la meta: ni gente, ni las vallas, ni las pancartas… nada. Me fui sola con la bicicleta al hotel, y tuve que subir corriendo a la habitación porque no me aguantaba después de todo el líquido que había tenido que beber antes.”

La corredora mallorquina sigue muy ligada al ciclismo, pues “Desde que nací siempre he visto bicicletas y lo llevo en la sangre, necesito estar siempre motivada con el ciclismo”. Por ello, sigue buscando nuevos retos, en los que el recuerdo de su padre vuelve a estar muy presente: “El 24 de marzo haremos un homenaje a mi padre, y saldré al velódromo en que era su moto. Estoy buscando a alguien que la sepa llevar para recuperarla, porque él ya la había arreglado y yo la estuve poniendo a punto para poder hacerle un homenaje. Además, yo siempre tuve en mente hacer el récord de la hora en el velódromo, así que quizás me anime a intentar hacer el récord de la hora máster tras moto stayer, sería fantástico.”

María Mora Cirer es historia de nuestro club, por lo que le deseamos mucha suerte en todos los nuevos proyectos que tiene en mente. Esperamos poder recibirla pronto por Oviedo y disfrutar de los recuerdos de toda una campeona.

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